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Terra
La Coctelera

Comezón...

Les ha pasado que de repente les comienza una comezón en algún punto de la espalda y luego comienza a ramificarse y nos deseperamos rascándonos sin lograr encontrar alivio?

Pues bien. Después de profundas meditaciones sobre el tema, interminables sesiones de rascado y un seguimiento acabado del proceso de ramificacion de estas comezones, he descubierto su origen: una espinilla.

Sí, una espinilla.

La próxima vez que les venga una comezón, recuerden el punto donde la comenzaron a sentir y mediante un minucioso tacto (recuerden que es en su espalda), encontrarán una espinilla que comienza a asomarse. Rásquensela a destajo, a gusto propio, y verán como mágicamente la comezón desaparece.

Puta la guevá...

Una palabra mágica...

De seguro que más de una vez les habrá pasado que se han topado con uno de esos jefes histéricos que viven todos el dia presionados. El asunto no tendría mayor relevancia si se lo reservaran sólo para ellos, pero los muy hijos de p... se encargan de traspasar su histeria al que tienen más a mano, y de preferencia aquellos que no tienen derecho a reclamar (lease secretaria o junior).

Pues bien, yo pertenezco a la segunda clase (mira que no tengo un culo de esos que se necesitan para ser secretaria!) y bueno, pues, que el jefe se lo pasa diciendo: que te vas pará alla, que vas al banco, que retiras esos documentos, que los traes, y que te los llevas de nuevo para que los firmen y que los llevas luego al correo y...uff... como si el muy maldito no se diera cuenta que es imposible hacer todo eso en una simple jornada de trabajo. Y cuando le digo que no, jefe, que parece que no voy a alcanzar, que esa oficina cierra temprano, y que cuando consiga que firmen los documentos, entonces ya no alcanzaré a...y que te lleve el diablo, flojo, haragán, sinverguenza, y me recita el rosario completo para describir mi ineptitud, ineficiencia, falta de compromiso y todo lo que se lo ocurre decirme cuando se calienta....

Pero aprendí una palabra mágica...una vieja palabra que antes me daba miedo usar, por el compromiso que significa, pero que ahora se ha vuelto mi gran aliada: "SI".

Eso. Un simple "Sí", pronunciado con convicción y absoluta desverguenza me ha cambiado la vida.

En la mañana el jefe me ha dicho hey barata, que necesito que vayas al banco y me hagas estos depósitos, pero son 5 bancos distintos. Y yo "Sí". Y el jefe que antes se me habría emperrado de inmediato, ahora me mira esbozando una pequeña sonrisa y que de verdad podrás hacerlo? Y yo, "Sí". Y entonces se acuerda que necesita otros trámites que tengo que realizar y yo "Sí". Y me mira asombrado, incrédulo, pero ya no más enojado, y si no lo conociera tan bien, quizás hasta con un poco de afecto...

Mañana, cuando me pida cuentas, de seguro no habré hecho ni la mitad de lo que me ordenó hacer, pero ahí estará de nuevo en mi boca un "Sí" rotundo, seguro, que me limpie de pecados y restaure la confianza de mi jefe...al menos por un día más.

Puta la guevá....